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<  Entrevistas y notas sobre Silvio en Internet   ~  L E Mejia Godoy habla sobre concierto de Silvio en Nicaragua

Loreto Padilla
Publicado: Sab Abr 12, 2008 4:38 am Responder citando
Mayor
<font color=gray>Mayor</font>
Registrado: 27 Feb 2007 Mensajes: 419 Ubicación: Ñuñoacity-Chile
Sexo:Esta usuaria es una Mujer
Esta entrevista la compartio una Tropera nicaraguense en la lista.
Esta un poco larga pero vale la pena leerla para entender el fenomeno que se suscito cuando Silvio no quiso cantar "Cancion urgente..." y muchas cosas mas.
Loreto


abril 9, 2008 - Luis Enrique Mejía Godoy

Les escribo, un mes después del regreso de Silvio Rodríguez a Nicaragua,
tomándome el tiempo para hacerlo con tranquilidad, especialmente para
enviarles una especie de reflexión que he hecho, basada en lo que me
produjo personalmente y viví en el concierto de Silvio el dos de marzo
en nuestro país. Lo estoy enviando porque me parece que hubo comentarios
fuera de lugar y un gran vacío en los medios de comunicación en relación
al concierto de este querido hermano.

Crónica de un concierto anunciadísimo y una canción desesperada...
Pretextos para un texto con texturas
Por Luis Enrique Mejía Godoy

¿Qué tiene la música que cada mañana
se nutre de vida la desesperanza...?
(LEMG)



Fue la historia común de nuestros pueblos, Cuba y Nicaragua, la que
quiso que Silvio Rodríguez y yo nos conociéramos allá por 1978 en el
Festival de la Nueva Trova Cubana, en Santiago de Cuba, durante el XI
Festival de la Juventud y los Estudiantes, unos meses antes de las
primeras insurrecciones en Nicaragua, en el mismo año en que mi hermano
Carlos y yo, empezamos a escribir, treinta años atrás, las primeras
ideas de lo que sería la obra musical Guitarra Armada, que nunca fue un
instructivo para hacer la guerra como piensan algunos, sino un manual
para defendernos de la violencia y la represión. Precisamente, once años
atrás, se realizaba el Primer encuentro de la Canción Protesta,
organizado por Haydeé Santamaría en Casa de las Américas, La Habana, del
24 de julio al 8 de agosto de 1967, actividad en la que participaron
Daniel Viglietti de Uruguay, Barbara Dane de EEU. Carlos Puebla de Cuba,
y los iniciadores del Movimiento de la Nueva Trova Cubana, apenas dando
sus primeros pasos, los jóvenes cantautores, Silvio Rodríguez, Pablo
Milanés, Vicente Feliú y Noel Nicola. Empezaba con este evento un
acercamiento inevitable de nuestros pueblos, realidades y sueños, a
través del canto popular.

Sin prisa, los recuerdos vienen nítidos a mi memoria...Yo conocí las
canciones de Silvio, Pablo Milanés, Vicente Feliú, Noel Nicola, Sara
González, el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC (Instituto Cubano
del Arte e Industria Cinematográficos), el grupo Manguaré y el grupo
Moncada, especialmente, por los discos de acetato de Larga Duración que
lograban llegar a Costa Rica a mediados de los años sesenta, a través de
una de las primeras embajadas de Cuba en América Latina y del Instituto
Cultural Costarricense Cubano.

Yo vivía en San José y ya cantaba mis primeras canciones de contenido
social, donde éramos, sin conocernos aún, parte de un fenómeno de la
canción popular latinoamericana llamado Nueva Trova Cubana, Nueva
Canción Chilena y Canto Nuevo, Nuevo cancionero Argentino, Canto
Testimonial Nicaragüense, Nueva Canción Costarricense, o de forma
general, con el membrete de Canción Protesta, Canto Revolucionario y,
que empezaba a tener importante divulgación, especialmente después del
triunfo de la Unidad Popular de Chile en 1971, que, con las banderas en
alto, la consigna del Pueblo Unido jamás será vencido y las canciones de
Victor Jara, Ángel e Isabel Parra, Patricio Mans, Quilapayún e Inti
Illimani, celebraban la decisión del pueblo chileno de elegir, por los
votos, democráticamente, y apoyaban al primer gobierno socialista de
Chile encabezado por el Dr. Salvador Allende. En 1973, cuando la CIA y
la Derecha Chilena dieron el golpe militar y asesinaron a miles de
ciudadanos chilenos, entre ellos, Salvador Allende y Víctor Jara, mi
hermano Carlos y yo escribimos canciones urgentes y solidarias con la
resistencia chilena. Pinocho Pinochet y Chile Vencerá fueron tema s que
empezamos divulgar en las múltiples actividades de solidaridad con Chile
en muchos países de América Latina y Europa, cuando en Nicaragua, apenas
a un año del terremoto que destruyó Managua, seguíamos sobreviviendo
bajo la dictadura de los Somoza.

Por supuesto, antes de todo esto, las canciones de Atahualpa Yupanqui,
Horacio Guaraní, Violeta Parra y Carlos Puebla, y la voz de Mercedes
Sosa y Alfredo Zitarrosa nos habían estimulado con sus canciones de tal
manera, que sabíamos que tarde o temprano romperíamos las fronteras y
nos íbamos encontrar, llenos de energía y esperanza en esa 'Canción con
todos' que escribió el querido poeta Armando Tejada Gómez con música de
César Isella y que mis hermanos del grupo vocal Quinteto Tiempo de
Argentina hicieran que me emocionara hasta las lágrimas, allá en aquel
Festival de la Canción Política en la RDA, durante el X Festival Mundial
de la Juventud y los Estudiantes, en Berlín, Alemania Democrática, en
Febrero de 1973.

Vuelvo al presente. Supe que Silvio estaba planeando una deseada gira
por Centroamérica desde el 2007. Nos comunicamos por correo electrónico
para confirmarlo, porque no quería estar ausente en tan importante
evento. Silvio vendría a Guatemala y El Salvador por primera vez y
regresaba a Nicaragua después de veinticinco años, desde que nos
juntamos, la última vez, en el Festival por la Paz, en aquel hermoso 23
de abril de 1983 en la Plaza de la Revolución, organizado por el
Ministerio de Cultura, con el apoyo de la UNESCO y con el financiamiento
de la solidaridad internacional, especialmente de Holanda.

En ese concierto también participaron Mercedes Sosa, Alí Primera, Daniel
Viglietti, Amparo Ochoa, Gabino Palomares, el Grupo Moncada, Chico
Buarque, Fagner, Adrián Goizueta y el Grupo Experimental, Isabel Parra,
Luis Rico y Silverio Pérez. A casi todos los habíamos conocido en
distintos escenarios del mundo y les habíamos prometido, sin imaginarnos
que sería tan pronto, vernos en Nicaragua al triunfo de la insurrección
contra la dictadura somocista. Mi hermano Carlos y yo fuimos los
anfitriones de aquel encuentro que ahora nos parece un sueño. Abril en
Managua fue no solo un concierto, sino una Jornada de la Nueva canción
que duró una semana con conciertos en el anfiteatro de la Laguna de
Tiscapa y en distintas cabeceras departamentales.

Después de escribirnos varios correos con Silvio y su hermana María de
los Ángeles, que es su representante, nos dijeron que se había pospuesto
la gira para el verano del 2008 ya que lo de Nicaragua no estaba claro y
no querían dejar a nuestro país por fuera. Le agradecí a Silvio. Fue
mejor la decisión porque se posponía para el verano del 2008, les
comentamos que no había un lugar cubierto para hacer un concierto en
invierno con capacidad para más de 1.200 personas. Hablaron de la
posibilidad de organizar la gira entre febrero y marzo para hacer
conciertos masivos y populares por primera vez en Guatemala y El
Salvador, y cumplir con su deseo de regresar a Nicaragua, como todos
sabemos, en circunstancias muy distintas y después de la derrota del
Frente Sandinista en 1990, con dieciséis años de gobiernos neoliberales
y un año después de haber ganado las elecciones Daniel Ortega en el 2006.

La primera vez que nos vimos con Silvio en Nicaragua fue para recibir,
desde la Plaza de la Revolución, a miles de jóvenes que regresaban de
alfabetizar en las montañas de Nicaragua recién liberada. Nos vimos solo
unos minutos porque ese mismo día, yo salía con el grupo Mancotal a una
gira por Costa Rica. Silvio se emocionó mucho en la plaza porque volvía
a vivir, de alguna manera, su experiencia de joven en Cuba... El ha
comentado que fue como una eclosión, una especie de revelación...
Actualmente en Nicaragua vivimos una historia muy distinta de aquella,
Silvio y yo lo sabemos muy bien, aunque hasta el día de hoy no hemos
hablado de esto...

Ya con la noticia confirmada de que venía Silvio, lo único que se nos
ocurrió a mi esposa Lucía y a mí, fue recomendarle a él y su hermana que
no hicieran el concierto en ningún lugar que no fuera el Estadio
Nacional. Que Silvio, sus admiradores y nuestro pueblo se lo merecían y
que no había ningún otro lugar seguro y con condiciones como para hacer
un evento de esa categoría. Sería la primera vez, en estos últimos
dieciocho años que un cantautor de 'la otra música' se presentaría en un
concierto masivo, porque tanto Mercedes Sosa, Joan Manuel Serrat,
Alberto Cortez y Facundo Cabral, por mencionar algunos, se habían
presentado solamente en la sala mayor del Teatro Rubén Darío.

Poco a poco se fueron definiendo las fechas y el orden de los países de
la gira. A Nicaragua le tocó el dos de marzo y fue anunciado con algunas
contradicciones en la información, sobre todo en el lugar, los precios
de los boletos y los patrocinadores. Primero se habló del Estadio
Nacional. Luego se habló de la posibilidad de un concierto gratuito en
la concha acústica del Malecón patrocinado exclusivamente por la
Alcaldía de Managua, lo cual me pareció un riesgo con un costo inmenso
en la logística y la técnica de audio y luces y me parecía un poco
populista ofrecer un concierto gratuito cuando en nuestro país sigue
habiendo mucha politización. Hasta que, finalmente, se confirmó que se
haría en el parqueo del Casino Pharaohs, empresa gringa de juegos al
mejor estilo de Las Vegas, donde comúnmente se organizan peleas de
boxeo. Me pareció una broma primero, luego, al confirmarlo, me pareció
que los productores se estaban equivocando totalmente de concepto y que
sería una locura presentar a Silvio ahí. Todo estaba por verse.

En los siguientes días, hubo más información por los medios escritos y
por los canales eficientes de los cuechos, chismes y bolas de Radio
Bemba... Finalmente, empezó a salir la publicidad en viñetas de radio,
spots de TV y en la forma más popular de anunciar todo tipo de eventos
en Managua, las famosas mantas que se colocan en las principales calles
de nuestra caótica capital. A propósito, este año, Managua había sido
declarada, a pesar de todo, Capital Iberoamericana de la Cultura. Por
esta razón, se llegó a especular, y con razón, que la Alcaldía de
Managua, a lo mejor, patrocinaría totalmente el concierto de Silvio
Rodríguez. Al Trovador de América lo anunciaron con letras ilegibles en
las mantas publicitarias del magno concierto, y más bien parecía la
promoción de una actividad colegial o el anuncio de un concierto de un
desconocido artista en cualquier bar de Managua. Luego, al ver el spot
de TV., pude comprender que los Productores nicas no estaban dándole el
nivel ni la seriedad profesional que correspondía a un concierto tan
esperado por una generación de jóvenes que conoció las canciones más
populares de Silvio a través de sus abuelos, padres o hermanos mayores,
todos, casi sin excepción, dueños de una nostalgia personal o colectiva
de los difíciles pero hermosos años de la Revolución Sandinista.

Bueno, viene Silvio. Todo parece estar claro y confirmado. Abrirá el
concierto el Dúo Guardabarranco y Moisés Gadea. Me pareció una decisión
muy acertada la de invitar, no como teloneros, sino como anfitriones, a
estos compañeros, destacados y queridos cantautores nacionales. Se dice
que Silvio lo solicitó personalmente a los organizadores, no lo dudo.
Todos sabemos, además, que Katia Cardenal, en el año 2001 grabó un CD
realizado entre Nicaragua, Noruega y Cuba, con canciones de Silvio donde
él participó compartiendo con ella su emblemática canción 'Playa Girón'.
De tal manera, que el reencuentro con Katia le daba también un sabor
especial a la noche en la que, yo pensé, que Katia cantaría a dúo con
Silvio una de sus canciones, espontáneamente, talvez como había sucedido
en el concierto de Mercedes Sosa, hacía unos días en el Teatro Rubén
Darío, donde la Negra Sosa invitó a cantar a Norma Helena Gadea un par
de canciones.

Otra cosa que me llamó la atención en la publicidad es que, en ningún
momento se destacó, a excepción de una nota de El Nuevo Diario, de la
presencia, junto a Silvio, de otro cantautor fundador de la Nueva Trova
Cubana, como es nuestro hermano Vicente Feliú. Quizás por eso mismo,
cuando Vicente salió al escenario invitado por Silvio para cantar Créeme
y El Colibrí (que me imagino, la mayoría del público no se enteró que
esta canción es el mismo Romance Español 'El Colibrí', también
recopilado en las montañas de Nicaragua, esta vez, en versión de
habanera como se canta en Cuba este tema folklórico que cuenta Silvio
que lo inspiró para componer sus primeras canciones). El rumor de la
gente al dejar Silvio a Vicente solo con su guitarra hizo sentirme mal,
lo confieso. Vicente fue tan humilde que dijo 'No se preocupen, Silvio
vuelve...' Algunos que conocían la canción Créeme, la cantaron
tímidamente, pero después del Colibrí el público, en su mayoría, quedó
más perdido que un zanate en mitad de las Cataratas del Niágara... Esos
pequeños detalles del concierto, para mí, fueron muy lindos y los
disfruté en total silencio, imaginándome quizás, que estaba en el
corredor de un vieja casona del algún pueblo de nuestro Caribe.

Comenté con algunos amigos músicos que el lugar que habían escogido para
el concierto, una vez que le negaron el estadio a la productora, no sé
por qué razones, era un lugar inconveniente y hasta me atreví a decir
que pésimo. Para colmo, los vientos de esta época del año anunciaban
anticipadamente polvaredas que seguramente afectarían al público y a los
artistas. Salieron los boletos a la venta... Todos los días se comentaba
la respuesta del público en la adquisición de entradas. A última hora se
anunció el precio especial para estudiantes y personas de la tercera
edad, me pareció una muy buena decisión. Yo acabo de cumplir sesenta y
tres años y agradezco la cortesía que hay en los Bancos para la gente
mayor de edad, pero no tenía pensado ir al concierto, sabiendo que iba a
estar incómodo, expuesto al polvo y al humo de las fritangas y los
fumadores. Pero, de todo corazón, deseaba que fuera una noche
inolvidable, mágica, contagiosa y que, (aunque dudaba alcanzaran las
15.000 personas que los organizadores apostaban lograr ingresar), que
Silvio, Vicente y sus compañeros músicos, tuvieran un público con la
adrenalina al tope y con el mayor de los respetos para el trabajo en el
escenario de este hermano del canto latinoamericano y el exponente,
junto a Pablito Milanés, más destacado de la Nueva Trova Cubana y de la
Canción Latinoamericana. La otra música, como nos gusta llamarla a algunos.

Vuelvo al pasado y los recuerdos...Con Silvio tuvimos la oportunidad,
que no siempre se tiene entre artistas que se encuentran en los famosos
Festivales Internacionales, de conocernos un poco más. Fue de regreso de
una Jornada de la Canción Latinoamericana en Uruguay, cuando ese país
hermano regresó a la Democracia en 1985 y Viglietti, Los Olimareños y
otros cantautores de Uruguay nos invitaron para un multitudinario
concierto que nos recordó nuevamente el de Managua en 1983. Antes, con
Silvio habíamos estado representando a nuestros respectivos pueblos y
revoluciones, en el XII Festival Internacional de la Juventud y los
Estudiantes en la Unión Soviética .

Pero después de los noventa, solo nos habíamos hablado un par de veces
por teléfono, nos habíamos enviado recados con amigos comunes, y
últimamente, como ya he contado, nos escribimos por correo electrónico.
Esto sucede con muchos amigos, especialmente entre artistas, aunque casi
nunca nos veamos, seguimos manteniendo una amistad mucho más allá de los
años y las distancias. Mucho más allá de los silencios y los cambios de
realidades en nuestros países, mucho más allá de la urgencia de una
canción aún no escrita...Algunos de estos compañeros de oficio han
muerto y han dejado una huella imborrable, como es el caso de Víctor
Jara, Alí Primera, Amparo Ochoa, Alfredo Zitarrosa, Noel Nicola, Orlando
Gamboa, Caito Diaz . Todos tenemos que envejecer y morir, pero sabemos
que las canciones ahí están, nuevecitas, como la primera vez, cargadas
de una gran humanidad y un deseo siempre renovado de defenderlas desde
el lado izquierdo del corazón, donde la esperanza pasta como un unicornio...

También sabía que Silvio había tenido problemas por el frío y el viento
en el estadio de Guatemala. Lo vi en una foto de un periódico
guatemalteco, por Internet. El concierto en El Salvador, fue muy
especial por el recuerdo de la amistad con el poeta Roque Dalton y su
hijo Roquito. Silvio vino a Nicaragua cansado pero siempre dispuesto a
cerrar este ciclo histórico en Centroamérica.

Yo sé lo que es cantar casi afónico y con problemas en los pulmones.
También conozco el 'miedo escénico'... que nunca se supera. El público
casi nunca se entera de esto porque los artistas generalmente nos
entregamos en cuerpo y en alma, precisamente, cuando hacemos una
diferencia entre lo que es el arte y lo que es la industria del arte o
la empresa comercial... Independientemente del derecho que tenemos de
que nuestro trabajo sea justamente remunerado, que nuestros derechos de
autor sean respetados y nuestro trabajo artístico apoyado de la mejor
manera, profesionalmente con la tecnología moderna, más allá de lo que
cada uno escoge como tema y contenido.

Finalmente, todos los rumores, bolas y cuechos alrededor de la llegada
de Silvio Rodríguez empezaron a confirmarse. Yo me encontraba camino a
San Juan del Sur, para realizar un concierto en prevención contra el VIH
y el sida organizado por la Fundación Mejía Godoy y otras organismos, en
la tarde del domingo 1º. de marzo, cuando Silvio, su hermana, Vicente
Feliú, los músicos del grupo Trovarrocco y el equipo de técnicos,
llegaban por fin a Nicaragua. Sabía que no íbamos a poder vernos. El
tiempo era limitadísimo entre pruebas de sonido, descanso y preparación
del concierto.

Solo faltaba entonces el último concierto tan esperado en Nicaragua que
inclusive, había alborotado a muchos fans de Silvio en Costa Rica y
Honduras, quienes organizaron una caravana que viajó ese mismo día para
hacer una infinita cola por más de dos horas y media cuando ya el
cantautor nacional Moisés Gadea y el Dúo Guardabarranco había iniciado
su parte introductoria. Yo estaba afuera en esa larga fila, no me lo
contaron.

Me imagino, o quiero imaginarme que, Silvio, cuando vio desde el avión,
los patios baldíos de la vieja Managua (a los que se refirió Julio
Cortázar en su poema Declaración de amor a Nicaragua, poema que después
le puso música mi hermano Carlos), y haber reconocido la Plaza de la
Revolución, antes llamada Plaza de la República, después bautizada Plaza
de la Fuente Musical, y hoy, nuevamente confirmada Plaza de la
Revolución, pudo haber recordado, quizás, aquella tarde del Concierto
por la Paz en Abril de 1983, donde nuestro pueblo, en medio de una
guerra fraticida, un bloqueo bárbaro e injusto impuesto por los gringos,
y un calor casi llegando a los cuarenta grados, pedía a gritos a Silvio
sus canciones más queridas, y él en un gesto solidario, muy común entre
los trovadores de nuestra América, estrenó su Canción Urgente para
Nicaragua, acompañada por el grupo Manguaré (que según cuentan, Silvio
la escribió en el avión en el que venía de La Habana) y que quedó
registrada para siempre en el corazón, la conciencia y la memoria de
nuestro pueblo, pero también en un CD y un en Video que se grabó ese día
y que contribuyó a denunciar la guerra que contra Nicaragua imponía el
gobierno de Mr. Ronald Reagan, gobernante de la potencia más grande del
mundo que insistía en convencer en sus discursos que el mundo era en
blanco-y-negro, como las películas de vaqueros que él protagonizó en el
Hollywood de los años cuarenta.

Como que es hoy, ahí están las imágenes del concierto por la Paz. En
video y en fotos, los rostros de los muchachas y muchachos, curtidos por
el sol, con sus gorras verde olivo, sus sombreros de palma y sus
pañuelos rojinegros en el cuello. Con sus sonrisas brillantes como el
sol de abril, a pesar de la escasez y la pobreza... Los padres y madres
con sus hijos en brazos. En aquel emblemático Festival, las banderas de
Nicaragua y el FSLN ondeando entre la multitud que había acudido desde
tempranas horas de la mañana. Los Comandantes, por primera vez,
confundidos entre el público y no en la tarima. La poesía y el canto de
nuestro Continente presidiendo este inolvidable e irrepetible
festival... La Cultura en el poder. El poder de la Cultura. 'Solo le
pido a Dios', del querido trovador argentino León Gieco,vibrando en la
potente voz de Mercedes Sosa. En ese mismo concierto que tuve el honor
de abrir con mi canción 'Yo soy de un Pueblo Sencillo'. El pueblo cantó
a coro cerrado con Daniel Viglietti su conocidísima canción 'A
desalambrar' y escuchó otro tema que esa tarde estrenó, 'El sombrero en
alto de Sandino'. El corazón aceleraba su ritmo. El zenzontle mexicano,
Amparo Ochoa, a dúo con Gabino Palomares nos cantó esa canción
fundamental para nuestra resistencia cultural 'La maldición de la
Malinche'. Alí Primera, desde Venezuela, vino especialmente para abrazar
al pueblo salvadoreño con 'El sombrero azul', que desde entonces se
convirtió en un himno de la lucha por la paz del Pulgarcito de
Centroamérica.

En fin, Chico Buarque y Fagner de Brasil, Isabel Parra de Chile, Luis
Rico de Bolivia, Silverio Pérez de Puerto Rico, Adrián Goizueta de Costa
Rica, hicieron con sus canciones una fiesta de amor y de solidaridad. Mi
hermano Carlos y su grupo, Los de Palacagüina, cantaron el poema-canción
de Gioconda Belli que se hizo consigna 'No pasarán' y Nicaragua,
Nicaragüita se convirtió a partir de esa tarde en la más hermosa canción
de amor a Nicaragua . Hoy, todavía se me encharcan los ojos. Estoy
seguro que Silvio tampoco olvida ese día. 'Solo le pido a Dios que la
guerra no me sea indiferente...'. 'Andará Nicaragua su camino en la
gloria...'. 'Se me Rugama el corazón... Es el sombrero en alto de
Sandino...'. 'No pasarán, amor no pasarán...', 'Pero ahora que ya sos
libre, yo te quiero mucho más...'. Yo pienso que Nicaragua nunca fue ni
será ayer igual que hoy, ni será mañana igual que ayer, aunque nosotros
sigamos siendo los mismos... Somos los que fuimos y fuimos lo que
éramos. 'Yo no sé lo que es el destino, caminando fui lo que fui. Allá
Dios, que será divino, Yo me muero como viví...' afirma Silvio en su
canción 'El Necio', la canción que escogió para iniciar su concierto del
dos de marzo del 2008.

Al terminar el concierto del 23 de abril del 83, cuando desarmaron la
enorme tarima de la Plaza de la Revolución, y regresaron los equipos
sofisticados de audio y luces a Holanda por barco desde el puerto de
Corinto por donde habían llegado hace unos días. Cuando las cámaras de
TV. que grabaron el concierto se apagaron y el pueblo regresó a sus
casas, tranquilo, sin temor a ser asaltado, a pie, al 'ride' o
amontonado en una camioneta o un camión IFA, allá, en la Plaza de la
Revolución, dentro de la estructura de hierro y cemento de las ruinas de
la vieja Catedral, quedó, como un eco aquel canto solidario que este dos
de marzo del 2008 volví a escuchar en el concierto de Silvio, y se me
coló de nuevo 'entre el espanto y la ternura', mientras, después de
hacer una fila durante una hora y media, decidí buscar otra manera de
entrar (por donde más tarde entraría Silvio con su guitarra) y dije que
éramos invitados de él, pues a media noche, mientras yo regresaba de mi
concierto de San Juan del Sur, mi esposa Lucía, recibió una llamada de
Maria de los Ángeles, para decirnos que Silvio nos invitaba a su
concierto. Pasamos a recoger los boletos de cortesía.

Ya Guardabarranco interpretaba sus últimas canciones. 'Guerrero del
amor' era coreada por una buena parte del público, aunque la mayoría de
ellos no estuvieron en los Frentes de Guerra en los años 80... Los más
desesperados pedían, mejor dicho, reclamaban la presencia de Silvio. La
canción 'Casa abierta' salió del corazón de Salvador y Katia, abriéndole
las puertas de nuestro país a Silvio, que no es hoy la misma Nicaragüita
que él conoció, mientras el público, todavía en su mayoría haciendo fila
afuera, presionaba contra el único portón, logrando romperlo después, lo
que permitió entrar a empujones y codazos a los rezagados y pacientes
fans y uno que otro 'colado' que pasaba por ahí y que no entendía por
que tanta bulla para escuchar las canciones, que no eran regaetones de
moda ni con un volumen ensordecedor, de un hombre que con una guitarra
sobre sus rodillas proponía uno de los temas más cantados por 'moros y
cristianos' y que esa noche coreaban furiosa y alegremente los jóvenes
de ayer y de hoy: 'Ojalá que el deseo se vaya tras de ti a tu viejo
gobierno de difuntos y flores...'

Un niño como de doce años saltó de su silla, como impulsado por un
resorte, al reconocer el tema que había esperado hasta entonces, se
abrazó a su madre que trataba de secarse la lágrimas sin echar a perder
su maquillaje. Porque Silvio, en este concierto, cosa que disfruté
muchísimo, hizo versiones muy distintas, sobre todo, en las
introducciones, intermezzos y solos del grupo maravilloso de músicos que
lo acompañaron, propuesta acústica, delicada, más para un teatro que
para un concierto al aire libre, según mi opinión...

El tres cubano hilvanando melodías del punto guajiro, o recorriendo las
venas de nuestra América con el son, la habanera y la chacarera. Cajón,
bongoes, batería, congas, o simplemente con un pandeiro brasileño como
sucedió con una de mis canciones favoritas, 'Pequeña Serenata diurna'.
Silvio haciendo segunda voz con su público. El concierto se desarrollaba
sobre un pedregoso camino y el Juglar proponía la belleza como única
forma de vencer los espejismos, como también propone el cantautor
español Luis Eduardo Auté. Un concepto hermoso pero lamentablemente muy
mal aprovechado por los productores que confundieron el concierto de
Silvio con una pelea de Rosendo Alvarez. Solo faltó el ring, porque la
barra al final pidió urgentemente otro round. Silvio regresó dos veces
al escenario para seguir proponiendo 'aflojar odios y apretar amores...'
como dice en su canción 'Reparador de Sueños'.

Apenas comenzaba la noche y la canción (de marketing, como el mismo
Silvio la llama, ironizando...) 'El Necio' aún no era más que la
propuesta del trovador para iniciar el concierto que iba a ser
acompañado por el trío Trovarroco (formado por Rachid López, César
Bacaró y Maikel Elizarde, especializados en temas clásicos del barroco y
del Renacimiento), el percusionista Oliver Valdés y una joven flautista,
afinada y precisa, que parecía uno de los ángeles que suele pintar
Silvio en sus canciones. Estoy seguro que Silvio ya sabía que además de
las canciones coreadas, en más de dos horas de concierto, la mayoría muy
conocidas y popularizadas por los vendedores piratas de CDs que
seguramente hicieron su agosto este dos de marzo, no faltarían las
gargantas que desde casi la mitad del concierto propusieran, rogaran,
solicitaran, exigieran, la famosa 'Canción Urgente para Nicaragua' que
al final, después de la decisión de Silvio de no cantarla, o explicar
que tenía problemas con esta canción y hasta pedir disculpas, se iba a
convertir en el tema de la noche... La suerte estaba echada. La voz del
trovador se proyectaba por encima del rumor que recogía un micrófono
abierto para captar el ambiente del concierto... Era casi como estar en
un bar enorme donde la gente hablaba, gritaba, pedía un trago o
simplemente comentaba la canción de turno. Yo seguía en silencio,
intentaba concentrarme en el trabajo del tres y la guitarra que muchas
veces se perdió por la mala sonorización. Desde el rincón más lúcido de
mi corazón y mi conciencia me hacía cómplice de Silvio.

Me seguían llegando los recuerdos...Ahora me fluyen como un río de aguas
transparentes y tranquilas... En una oportunidad, a finales de los años
noventa, en un bar de la capital frecuentado por jóvenes de clase media,
muchos, hijos de Sandinistas o disidentes del FSLN, me pidieron hacer un
concierto. Por supuesto, pagado. Fue una aventura y un riesgo que quise
correr. En medio de cervezas, rones, tequilas, mucho humo de
cigarrillos, gritos, coros desafinados, una que otra lágrima y un rumor
insoportable pero natural en esos ambientes nocturnos, logré salir
adelante, como un torero que sale ileso del ruedo, o un alambrista que
logra el equilibrio necesario sobre la cuerda floja... Al final, al
despedirme, después de cantar 'Somos hijos del maíz' y 'Nicaragua
Nicaragüita', me pidieron a gritos 'La Consigna', canción de la
guerrilla del FSLN, compuesta por mi hermano Carlos en los años setenta
e inevitable de incluir en el repertorio de los conciertos y actividades
políticas en las plazas de nuestro país en los años ochenta. Me negué a
cantarla diciéndoles que no la tenía en repertorio y que no me la sabía.
En realidad, no quería cantarla ni ahí ni en ninguna parte.

En el concierto de Silvio, cuando le pidieron 'Canción urgente para
Nicaragua' y Silvio respondió lo que todos sabemos, inevitablemente
recordé mi experiencia. Yo recibí una rechifla y protestas en aquel bar.
Empezaron a golpear las mesas con las botellas y con las manos. Podrían
haberlo hecho con las tarjetas de crédito, (parodiando lo que dijo John
Lennon). Yo me retiré del escenario. El propietario del lugar me rogó
que saliera a cantar de nuevo antes de que los jóvenes rompieran el
local. La verdad es que esto ha pasado en este y el otro lado del mar.
Hay miles de historias escritas y por escribir... Entonces les dije a
los jóvenes que si querían cantar ellos 'La Consigna', mi grupo y yo los
acompañaríamos, y así fue...

Esto me trae también el recuerdo de una experiencia en Guatemala, donde
me negué a cantar la canción 'Comandante Carlos Fonseca' por tratarse de
un himno que no tenía que ver nada con el concierto de aquella noche en
el local 'Trovajazz'. Yo mismo, por mucho tiempo me había censurado de
cantar 'Yo soy de un pueblo sencillo' después de la derrota electoral
del FSLN, pero con el pasar de los años, yo mismo, sin ninguna presión
volví a incluirla en mi repertorio para cantarla en el lugar y el
momento que deseo hacerlo y creo conveniente. Pero este es mi caso y no
el de otro y es mi propia decisión. Silvio hizo lo que tenía que hacer.
Yo hubiera hecho lo mismo.

Leí algunos comentarios que se publicaron en El Nuevo Diario, además de
otros artículos que se escribieron después del concierto de Silvio, en
relación a la comercialización del arte y los artistas, al ser o no
revolucionario por cobrar honorarios y pedir condiciones técnicas y
logísticas para nuestro trabajo. Y hasta comparar a Silvio con cualquier
artista que se sube a un escenario a divertir a la gente. Me parecieron
comentarios totalmente equivocados y hasta groseros. Entonces se me
ocurre contar un par de anécdotas.

Después de la derrota del FSLN, alguien que llegó a vernos a un
concierto al Café Concert La Buena Nota, reclamó que por qué se estaba
cobrando la entrada si los Mejía Godoy habíamos cantado siempre en
plazas públicas y de forma gratuita para el pueblo. La respuesta fue
simple, porque vivimos de nuestro trabajo, dijimos. Luego, cuando
exigimos que requeríamos de una producción profesional en audio y luces
para nuestros espectáculos, que no necesariamente fueran en el Teatro
Rubén Darío, nos dijeron que se nos estaban subiendo los humos a la
cabeza y que ahora cantábamos solo para la burguesía... o que ahora nos
estábamos pareciendo a los artistas comerciales...

Por último, una vez, recién el triunfo de la Revolución, me encontraba
haciendo una presentación en el pueblito de Terrabona, cerca de Sébaco,
y un niño que nos seguía a unos pasos de distancia, finalmente se me
acercó y me dijo,'Tóqueme la Josefana', y metiéndose la mano en el
bolsillo sacó una moneda de veinticinco centavos y me la dio. Era todo
lo que andaba ese niño en su bolsa. 'O casi todo, o casi nada, que no es
lo mismo pero es igual...'

No quería escribir estas palabras que no son necesariamente una crítica
a los organizadores del concierto, ni una cobertura periodística, ni una
reflexión ni una defensa de Silvio ni material para un debate ni nada
que se le parezca, sin dejar que los recuerdos fluyeran sin prisa y
compartir la emoción, las contradicciones que sentí y el silencio que
hice durante todo el concierto de Silvio porque me estremecieron sus
canciones como a cualquiera que sabe que frente a nosotros estaba el
cantor, el juglar, el trovador, el poeta, el ser humano, el artista,
comunicándose como él lo sabe hacer, con esa su voz tan particular y
acurrucando su guitarra, con una carga de honestidad, sinceridad y
coherencia a toda prueba.

A lo mejor más de un problema había resultado en su visita a Nicaragua.
Con un audio que dejó mucho que desear y no logró mostrar de la mejor
manera el trabajo profesional de los increíbles músicos originarios de
Santa Clara. Al fondo del escenario una pantalla negra en la que se
intentaba proyectar estrellitas y figuras geométricas más bien
distraían... Y un público era más lo que hablaba y gritaba que lo que
escuchaba, con su respectiva dosis de banderas de Cuba, Nicaragua y el
FSLN como si se trataba de un acto político en aquel terreno, propiedad
de uno de los Casinos de Juegos que han invadido el país en los últimos
años de la nueva Nicaragua y la propuesta de la clase política de
'desarrollo y prosperidad...' Solo faltaron los candidatos a alcaldes.

¿Andará Nicaragua su camino en la gloria...? No sé, pero estoy seguro
que fue la sangre sabia de los héroes la que escribió nuestra historia,
hasta que las cosas cambiaron para mal. Me lo dijo un hermano que ha
sangrado conmigo, me lo dijo un cubano que supo cantarnos que la era
paría un corazón (cuando el Ché era asesinado), mientras en nuestras
pequeñas 'Bananas Republics' de Centroamérica, bajo la bota de las
dictaduras tropicales, seguía teniendo más valor una mula que la vida de
un obrero. Se llevaron el oro y nos dejaron los pulmones perforados. Se
fueron las Bananeras y nos quedaron las secuelas del Nemagón y la
indiferencia de los gobiernos de turno en los últimos dieciocho años...
Vinieron las Maquilas en la Nueva Era y seguimos, quinientos años
después de haber cambiado oro por espejos de vidrio, esperando nuestra
redención. Mientras tanto, la sombra vertical de Sandino, desde la Loma
de Tiscapa seguirá siendo un espectro con Bolivar, el Ché, Leonel
Rugada, Roque Dalton, y muchos más.

Cuando Silvio dedicó su hermosa canción (que escuché por primera vez en
abril de 1983) 'El dulce abismo' a los cinco hermanos cubanos
prisioneros políticos en las cárceles de EEUU, sonreí con los ojos
húmedos y la piel de gallina, cómplice con su pueblo en la amistad, la
solidaridad y la ternura. Quizás muchos no se dieron cuenta de qué
hablaba Silvio, porque quizás lo llegaron a ver cantar sus éxitos, que
por supuesto, no tiene nada de malo.

'Solo el amor de tanta sangre derramada hizo posible tanta luz en
nuestras vidas. Solo el amor reverdecido entre la muerte donde con actos
se respaldan las palabras... ' dice una estrofa de una canción que
escribí en 1993. Solo el amor hizo posible este concierto, digo ahora.

Sigue siendo urgente una nueva canción para todos los tiempos. Gracias a
Silvio, hermano, compañero y amigo, por su entrega sin bozal, más allá
de los pronósticos y los comentarios... Gracias por seguir echando redes
a los sueños... Quiero que Silvio sepa que su visita nos ha servido para
reafirmar más nuestro oficio de trovadores itinerantes, comprometidos
con el arte y la cultura. Sé que ahora estamos más unidos que nunca, en
la lucha contra cualquier tipo de guerra y de injusticia en el mundo. Sé
que él vino a sumar por encima de las diferencias, con su poesía y su
música, para replantearnos los sueños... lo siento por los que urgían
escuchar una canción en particular.

Para terminar, recuerdo los versos de una canción que escribí en 1972
pero que pude haberla escrito después del concierto de Silvio.

«El cantor no tiene estrella porque es dueño de la noche

cuando llora su guitarra se llena de mariposas

el sendero que ha escogido junto al pueblo va venciendo

va luchando, caminando, con el grito en la garganta

y el corazón en la mano...»

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monica
Publicado: Sab Abr 12, 2008 7:04 pm Responder citando
Cosmonautas
<font color=#FF0000>Cosmonautas</font>
Registrado: 01 Mar 2006 Mensajes: 5309 Ubicación: del fondo soy de la laguna fría
Sexo:Esta usuaria es una Mujer
Ohh, qué bueno!! me ha encantado.

Gracias Loreto!!

bravo bravo bravo bravo bravo bravo

_________________
Qué distancia, mi amor
de mí a la vida;
qué distraída estoy
por creer, por soñar. Así soy.
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email
herroldch5000
Publicado: Lun Jun 02, 2008 12:43 am Responder citando
Vigía
<font color=green>Vigía</font>
Registrado: 02 Dic 2006 Mensajes: 119 Ubicación: Managua, Nicaragua
Sexo:Este usuario es un Hombre
Siempre espectacular, mi paisano y querido cantor, Luis Enrique.

_________________
Iremos Hasta la libertad o la muerte...
...Y si morimos no importa otros nos seguiran.
Augusto C. Sandino
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ggarn087
Publicado: Lun Jun 02, 2008 2:59 am Responder citando
Escaramujo
<font color=#996600>Escaramujo</font>
Registrado: 26 Abr 2008 Mensajes: 62 Ubicación: Canadá
Sexo:Esta usuaria es una Mujer
precioso artículo. me gustan las anédoctas y este vaivén entre 1983 y 2008.
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Javo76
Publicado: Lun Jun 02, 2008 4:48 pm Responder citando
Vigía
<font color=green>Vigía</font>
Registrado: 16 Ene 2008 Mensajes: 139

Gran, GRAN artículo; muy emocionante.

_________________
No es un hombre, es un malabarista de una generación.
No es un hombre, es quizás un objeto de la diversión,
un juguete común de la historia
con un monograma que dice bufón.
Ese hombre soy yo.
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